Selección española

Las claves del España-Costa Rica: cómo un once sin 'nueve' conquistó el gol

La Selección, sin un ariete de referencia, manda una aviso con una cascada de goles fruto del fútbol asociativo defendido por Luis Enrique. Varios jugadores incluso brillaron más que en sus clubes.

Festín de goles de España ante costa Rica

Festín de goles de España ante costa Rica EFE

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España bordó el fútbol en el estadio Al Thumama de Doha y se erigió, junto a Inglaterra y Francia, en la selección que mejor ha jugado hasta ahora en Qatar. El 7-0 ante Costa Rica fue el debut soñado: la mayor goleada de la historia de la Roja en un Mundial o Eurocopa. Mejor imposible para un grupo joven e inexperto en campeonatos cortos como este. Que varios futbolistas brillen más en la Selección que en sus clubes tampoco es casualidad: Luis Enrique lleva años configurando un equipo, no una simple suma de los mejores.

Coherente con su convocatoria, llena de extremos y solo con Morata como delantero centro, se intuía que el seleccionador podría saltar al césped sin un ariete de referencia. Lo hizo a las primeras de cambio, en el estreno en la Copa del Mundo, y el resultado se tradujo una oleada de goles. Dani Olmo y Asensio, integrantes de tan extraño ataque, ya habían marcado un tanto cada uno en los primeros 20 minutos de juego. La sorpresa vino en el centro de la zaga, donde Rodri acompañó a Laporte de central en una decisión que confirma las dudas sobre Pau Torres y Eric García.

"Llegamos al gol de manera asociativa. Tal vez no tengamos un jugador que marque 30 goles, pero tenemos muchos jugadores que pueden hacerlo"

Luis Enrique

A la Roja, más roja que nunca ayer, nunca se le dieron bien los inicios mundialistas: solo había ganado cuatro veces en sus 15 anteriores participaciones. "Hemos roto esa racha", subrayó el seleccionador nacional, afónico tras el encuentro. Había puesto énfasis el asturiano en iniciar la competición de la mejor manera posible. España presentó su candidatura con el debut más tranquilo de todos los tiempos, metiendo miedo a sus rivales en una noche de récords. Además, Luis Enrique parece haber completado el cambio generacional; de la primera alineación de Rusia 2018 solo repitieron Busquets y Alba.

Una goleada que llegó, como decimos, sin un 'nueve' puro arriba: "Siempre había leído y escuchado que a esta España le falta gol. Desde que estoy yo somos una de las selecciones que más goles marca", se reivindicó 'Lucho'. Su lista fue muy criticada por llevarse a Morata como único delantero centro, pero su plan pasaba por ver portería por combinación: "Llegamos al gol de manera asociativa. Tal vez no tengamos un jugador que marque 30 goles, pero tenemos muchos jugadores que pueden hacerlo. Nosotros llegamos al gol por asociación".

Ferran Torres en dos ocasiones, Asensio, Dani Olmo, Soler, Morata y finalmente Gavi fueron los ejecutores de un planteamiento perfecto ante una Costa Rica embalsamada que pagó caro su suicida planteamiento inicial. El 'streamer' Luis Enrique sabe además dirigir al equipo, habiendo creado una cooperativa del gol que chutó hasta 17 veces a puerta; de las ocho que fueron a portería, siete terminaron en gol. España estuvo finísima definiendo y, por enésima vez, el despelleje al técnico tendrá que esperar.

81,78% de posesión

Pasaban los minutos y se sucedían los goles. Jordi Alba parecía Roberto Carlos, Ferran el mejor extremo del mundo, Gavi el goleador más joven en los Mundiales desde Pelé y aún desconocemos de qué color vestía Unai Simón. Pero el éxito o fracaso de la Roja en el desierto del Golfo Pérsico pasará por su hegemonía aplastante sobre la pelota. La Selección tuvo un 81,78% de posesión, la cifra más alta desde Inglaterra '66. Busquets, Gavi y, sobre todo, Pedri, dieron un recital de inicio a fin: "Siempre buscamos que nuestros tres centrocampistas toquen el mayor número de veces el balón y, partir de ahí, generar ocasiones en los metros finales".

Luis Enrique, en cuya Selección casi nadie creía, tiene ahora por delante el trabajo más complicado: gestionar la euforia desatada. Este inicio recuerda al del Mundial de 2006, cuando el equipo de Aragonés arrasó a Ucrania por 4-0... y todos sabemos lo que ocurrió después: Zidane nos jubiló en octavos. "Pese a la goleada, esta Selección no se va a relajar, nunca ha pasado. Alemania necesita ganar y nosotros también", avisó el gijonés. Los germanos, con más presión tras su pinchazo ante Japón, serán nuestra piedra de toque el próximo domingo: veremos cómo gestiona España un partido de ida y vuelta, aunque para ello los de Hansi Flick tendrán primero que robar la pelota.

La mentalidad lo es todo. No podemos infravalorar la goleada ante Costa Rica en un torneo en el que Argentina, máxima favorita, se la pegó con la 51ª del ranking FIFA. Un repaso de esta envergadura tiene consecuencias insospechadas, tanto para las aspiraciones del grupo como para el resto de rivales. En el fútbol contemporáneo, con el rigor táctico como protagonista, siete goles son un aviso de primer orden. Esta España de 'Twitch', bisoña y descarada, no tiene miedo a nadie: es un combinado virgen, pero ya con una estrella en el pecho.

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